Libro recomendado 2011

Los pies del horizonte, de José Gutiérrez Román

Los pies del horizonte, de José Gutiérrez Román

Ed. Rialp. (Premio Adonáis)

9, 50 euros

 

 

 

 

Los pies del horizonte, del burgalés José Gutiérrez Román, es una muestra de honda y reflexiva poesía. Con el marco del viaje como pretexto poético, ese viaje interior de cada uno lleno de barcos, de trenes, de estaciones y climatología, Gutiérrez Román se adentra en terrenos amorosos con una enorme claridad y síntesis. Una filosofía de amor por el tiempo ya vivido, por las cosas que nos han pasado haciéndonos como somos, recorre cada página de Los pies del horizonte, sin olvidar nunca la imaginación y la ensoñación de cada texto.

 

Nacimiento por tanto de un autor llamado a construir una obra que debe ser seguida con atención.

 

Sueño del origen, de Eloy Sánchez Rosillo

Sueño del origen, de Eloy Sánchez Rosillo

Ed. Tusquets

14 €

Siempre es motivo de celebración la llegada a las librerías de un nuevo libro del poeta murciano Eloy Sánchez Rosillo (1948). Desde que en 1979 publicó su primera obra, Maneras de estar solo, su voz no ha dejado de crecer hasta convertirse en un poeta imprescindible, de esos pocos a los que volvemos y siempre encontramos algo nuevo.

 

Sueño del origen nos renueva al mejor Sánchez Rosillo, un poeta en este nuevo poemario, más reflexivo, quizá más filosófico, más entregado al pensamiento y a la lucidez que en otras entregas. El acierto de Rosillo es esa delicada e inimitable sensibilidad al cambio de estación, esa forma tan suya de describir la espera hacia el verano, la llegada del otoño, el hermoso, deslumbrante y aterrador paso del tiempo. No hay nunca rebeldía en Sánchez Rosillo, es contemplación, delicadeza, un enorme sentido del ritmo y un incuestionable amor por la poesía.

 

Sueño del origen será un libro leído, recordado y admirado durante años.

Las cartas que debía, de Rafael Soler

Las cartas que debía, de Rafael Soler
Ed. Vitruvio, 2011
11 €

Cuando en 2008 leímos Maneras de volver, del valenciano Rafael Soler, muchos buscamos en librerías de viejo y bibliotecas su obra publicada y difundida en los últimos años setenta. El poeta llevaba cerca de treinta años de silencio y su fuerte irrupción nos llenó de curiosidad. Rafael Soler, en aquellos años, escribió algunos libros memorables, como El grito o especialmente, Barranco, publicado en Ediciones Cátedra y que obtuvo el elogio unánime de la crítica. Después dejó de escribir o al menos de publicar y su nombre fue quedando solo en la memoria de intrépidos y avanzados lectores.

 

Maneras de volver fue por tanto un regreso en toda su superficie y su poética toda una fortaleza de imaginación, frescura y versatilidad. ¿Habrá vuelto para quedarse? pensábamos mientras leíamos con gusto aquel poemario.

 

Pues ahora sabemos que sí. La publicación de Las cartas que debía nos confirma que Soler está lleno de ardor y que su poesía, tras aquel silencio, no ha hecho más que crecer y crecer. Las cartas que debía es un libro ágil y hondo, luminoso en su catadura moral. Una especie de rotunda revisión plena, donde el hombre, el poeta, deshace lo bueno y lo malo de su vida en un texto intrépido y muy sugerente.

 

 

Desolación y vuelo, de José Corredor-Matheos

Desolación y vuelo, de José Corredor-Matheos

538 pgs

Ed. Tusquets, 24 €

Pese a una trayectoria continuada y excelente, somos muchos los que descubrimos a Corredor-Matheos en 2005, cuando publicó El don de la ignorancia que más tarde sería Premio Nacional, y eso que hasta entonces había publicado libros de culto, sobre todo Carta a Li Po, una de las mejores obras de los años setenta, su primera incursión en el universo oriental y toda una muestra de comunión con la naturaleza, sencillez, filosofía y maestría en el empleo del heptasílabo, verso que Corredor-Matheos maneja como nadie.

La publicación de Desolación y vuelo, libro que contiene la totalidad de su obra poética es todo un acontecimiento literario, por una parte permite leer esos primeros libros de Corredor que hoy resultan inencontrables, y por otra nos permite la lectura total de una de las mejoras obras escritas por uno de los más brillantes poetas de los 50. En Corredor-Matheos la poesía es casi siempre un vehículo magistral para celebrar la vida. El hecho de vivir está descrito desde una felicidad cósmica y de una manera tan sencilla, tan rebosante de claridad que se contagia con intensidad en el  lector. La lluvia, uno de sus elementos esenciales, es descrita como forma de renovación, de limpieza y esto se extiende en su poesía hasta convertirse en una forma de vida, de amor por la vida.

Desolación y vuelo quedará como una de las grandes obras escritas desde la segunda mitad del siglo xx, celebremos tenerlo ya en nuestras manos.

Yo descanso en la luz, de Francisco Brines

Yo descanso en la luz, de Francisco Brines

226 pgs

Ed. Visor, 24 €

Nacido en Oliva (Valencia) en 1932, Francisco Brines es uno de los máximos exponentes de la Generación del 50, su obra se inicia en 1959, con la publicación de Las brasas, y cuenta con libros que ya forman parte de la historia de la literatura del siglo pasado como el incuestionable, El otoño de las rosas, publicado en 1986.

Yo descanso en la luz es una cuidada antología, que prologa de forma brillante y sencilla Luis García Montero, y que recoge sus poemas más sensitivos, cuidados y sublimes. Repasando generosamente cada libro, Yo descanso en la luz, ofrece todo el misterio de un poeta que se crece como muy pocos en la meditación y encuentra siempre una grave intensidad en sus versos.

Francisco Brines es uno de los mejores poetas vivos que tenemos y Yo descanso en la luz un doble regalo, ya que en sus páginas finales incluye un sabroso adelanto, en total cinco poemas, de lo que será su libro próximo.

Otoño en el jardín de Pancho Villa, de Manuel Lacarta

Otoño en el jardín de Pancho Villa, de Manuel Lacarta

664 pgs

Ed. Vitruvio, 22 €

Manuel Lacarta escribió uno de los libros que más comentarios y admiración despertó en los años ochenta, 34 posiciones para amar a Bambi, que ganó el premio Ámbito en 1988 y recibió una calurosa acogida, casi impropia de los libros de poesía. Pero Lacarta no era un desconocido en aquellos años y ya había publicado libros como Reducto, Al sur del norte, Estar sin estancia… Después de la publicación de 34 posiciones… se dedicó al ensayo habiendo escrito algunas de las biografías más brillantes sobre Cervantes o Lope de Aguirre.

El año pasado decidió romper su silencio poético con la publicación del singular, El tipo del espejo, y ahora saca a la luz su obra poética completa titulada, Otoño en el jardín de Pancho Villa, un volumen formado por más de seiscientas páginas que hará las delicias de quien busque a un poeta que se adentra en la soledad del ser humano, pasea por los parques de las ciudades, contempla al hombre desde los espejos de los bares, y hace una poesía siempre lúcida, brillante y muy cerca del ser humano.

No hay como un enorme libro de poesía para estar ocupados, pendientes de su lectura y dejar que el tiempo pase.